Venezuela: Así fue el segundo día tras los terremotos

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El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha elevado a 920 la cifra de fallecidos y hasta 3.360 la de heridos por el doble terremoto que azotó el norte del país el miércoles. El Ministerio de Exteriores, José Manuel Albares, ya contabiliza cinco españoles fallecidos y 133 no localizados. Además, ha informado de que se ha hallado con vida a 14 personas atrapadas bajo los escombros de los edificios derrumbados. Familiares y vecinos están también colaborando en las labores y buscan desesperadamente a sus conocidos entre las ruinas. Un número indeterminado de personas han sido rescatadas con vida; otras han sido localizadas, pero no pueden salir porque están atrapadas y aún falta maquinaria que facilite las labores. Más de 48 horas después de los terremotos, las posibilidades para rescatar a personas con vida disminuyen. Hasta el momento, 17 países y la ONU han enviado aviones con ayuda humanitaria.

Los organizadores de la recogida de ayuda en el centro comercial Sambil de Leganés (Madrid) para enviarla a los afectados por los terremotos de Venezuela han comunicado que hoy ya no recogerán más productos. Sí se recibirán, sin embargo, los de las personas que ya se encuentran en el lugar y que aguardan la cola para entregar la ayuda. Se precisan, sobre todo, alimentos no perecederos, productos de aseo personal, pañales y medicamentos. Durante la recogida, los organizadores han avisado de que, de momento, no iban a recoger más ropa.

Durante años, los venezolanos se tuvieron que organizar para hacer largas filas a las puertas de los supermercados para comprar comida. En una época, iban el día de la semana que les correspondía según el número en el que terminara su carnet de identidad. Este sábado, los venezolanos de la diáspora que migró a Madrid se han organizado para acercarse al centro comercial Sambil, en Leganés, para donar alimentos no perecederos, productos de aseo personal, pañales y medicamentos.

Desde las 10.00, los pasillos se han ido llenando progresivamente de gente con carritos de supermercado desbordados. La mayoría se enteró a través de las redes sociales. La espera, que supera la hora, parece no molestar. Todos son pacientes. Algunos lloran tímidos y otros intentan animar al colectivo. Los que están más cerca del punto de recolección escuchan las instrucciones de los voluntarios. Los que todavía están al final o a medio camino de la fila se van enterando a través del boca a boca. “Se necesitan cajas. Los que tengan cajas que pasen directamente”, avisan. Y alertan de que ya no están recibiendo ropa.

Hay quienes se han acercado con productos que tenían en casa; otros han pasado primero por el supermercado que está en la misma planta. Allí se hace evidente que hoy no es un día más. Hay anaqueles vacíos. “Primera vez que me alegro de ver estanterías sin nada. Vamos a levantar a Venezuela”, dice una señora mayor. Mientras hacen la fila para pagar, se repite el mismo mantra: que la movilización no se acabe este fin de semana, que la ayuda se mantenga en el tiempo.

 

El Sambil es el punto principal en el que se ha organizado la sociedad civil venezolana para esta colecta. Sin embargo, varios restaurantes y comercios venezolanos han avisado de que también estarán recibiendo productos este fin de semana.

 

 

 

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