Embajada de los Estados Unidos de Norte América, caso vida en RD

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Todo el mundo tiene una historia acerca de una goma pinchada y, por lo general, no es una buena historia.

De alguna manera, aunque he tenido varias gomas pinchadas y algunas otras averías, solo he tenido una buena experiencia. Como solo un ejemplo, estaba conduciendo por las hermosas tierras de cultivo en las afueras de Sabana Grande de Boyá con mi esposa, cuando sentimos que la goma trasera se deslizó y rápidamente nos dimos cuenta de que se estaba desinflando.

Nos detuvimos y antes de que pudiera abrir mi bolsa de herramientas, un minibús se detuvo para ofrecer ayuda. Con la esperanza de que fuera una fuga lenta, probamos mi bomba de aire, sin suerte.

Afortunadamente, como suele ser el caso en R.D., nos dijeron que había un gomero cerca. No satisfechos con que ambos lleváramos la moto hasta allí, insistieron en dar la vuelta a su autobús para trasladar a mi esposa al lugar, mientras yo los seguía lentamente, inclinándome sobre la parte delantera de la moto para mantener el peso en mi goma buena.

En cuestión de minutos, la llanta fue removida y reemplazada por un pequeño tronco de árbol, y, para cuando conseguimos agua fría de la tienda de la esquina de Hato San Pedro, el pequeño equipo ya había colocado mi nuevo tubo y estaba colocando la goma. Otras gomas vacías y roturas se han resuelto en la carretera o en el patio delantero con un destornillador y una bomba de bicicleta, con similar rapidez, habilidad y buena voluntad. – William Swaney, Cónsul General de la Embajada de los EE.UU. #VivenciasUSAenRD #EmbajadaUSAenRD

Tomado de la cuenta de Facebook:Embaja USA

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