¡Barahona bajo el azote de las lluvias! El recuerdo de Sandy revive el temor a una nueva emergencia en la región Enriquillo

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Por: Manolo Guevara Díaz

Elsoberanodigitalcom

Costa de Barahona: una semana de lluvias continuas revive los recuerdos de los estragos de la tormenta Sandy

Barahona, República Dominicana. Luego de una semana desde el inicio de las lluvias de octubre, las precipitaciones continúan cayendo con fuerza sobre la costa de Barahona, sin dar tregua ni permitir que los rayos del sol se hagan presentes. En ocasiones, las ráfagas de viento, acompañadas de fuertes truenos, han marcado la realidad de estos días.

Las condiciones actuales traen a la memoria los acontecimientos de octubre de 2012, cuando la tormenta tropical Sandy provocó graves daños en distintas comunidades de la región Enriquillo, afectando el tránsito, el transporte, el suministro eléctrico y el desenvolvimiento de las actividades cotidianas.

En aquella ocasión, las intensas precipitaciones también afectaron los servicios del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, mientras calles y avenidas sufrieron inundaciones y deterioro. La producción agropecuaria tampoco escapó a los efectos de aquel fenómeno atmosférico, que ocasionó pérdidas y dificultades para los productores de la zona.

Uno de los lugares que sufrió las consecuencias de manera considerable fue San Rafael, donde los deslaves y derrumbes de tierra afectaron caminos y vías de comunicación, dificultando el acceso a comunidades rurales y zonas de producción agrícola.

La preocupación vuelve a los campos y caminos rurales

Las lluvias persistentes representan un motivo de atención para los residentes, agricultores y transportistas de la región, especialmente en comunidades donde los caminos interparcelarios son fundamentales para movilizar productos agrícolas, acceder a los servicios básicos y mantener la comunicación entre las poblaciones.

Los antecedentes de Sandy recuerdan la vulnerabilidad de estas localidades ante períodos prolongados de precipitaciones, particularmente en zonas montañosas y terrenos propensos a deslizamientos.

Ante esta realidad, resulta importante mantener la vigilancia sobre las condiciones meteorológicas, prestar atención a las orientaciones de los organismos de protección civil y evaluar el estado de los caminos, puentes y otras infraestructuras expuestas a los efectos de las lluvias.

La experiencia de octubre de 2012 permanece como una referencia para la costa de Barahona: la prevención y la atención oportuna son fundamentales para proteger vidas, preservar la producción agropecuaria y reducir los daños en las comunidades de la región Enriquillo.

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